Nueva York IV: Roosevelt Island, Puente de Brooklyn y más

En el cuarto de nuestros días en la ciudad de New York decidimos usar el teleférico para ir a Roosevelt Island (es gratuito con la metro card, y si no, el precio es el de un billete de metro normal). A parte de un psiquiátrico abandonado y las vistas desde el propio teleférico, la isla no ofrece gran cosa.. pero, ¿he dicho ya que es gratis?

En mi, las palabras “ultimas unidades” y “gratis” ejercen un enorme poder… Sobre todo, GRATIS. Por consiguiente, si vas para bastantes días, merece la pena incluir la visita en tu agenda.

Renwick Ruin en Roosevelt Island, New York
Psiquiátrico abandonado de Roosevelt Island

El puente de Brooklyn

Después de esto nos encaminamos al metro para ir en dirección al Puente de Brooklyn con el fin de recorrerlo a pie. Este símbolo de la ciudad fue inaugurado en 1883 y fue una innovación por el uso del acero en su construcción. Su recorrido es un agradable paseo hasta DUMBO, que no tiene nada que ver con el elefante de Disney. D.U.M.B.O es el acrónimo de Down Under the Manhattan Bridge Overpass.

Probablemente no te hayas parado a leer la historia de la construcción del puente, pero merece la pena echarle un vistazo. Puede que no sepas que lo terminó una mujer. Es más, seguro que no sabes que un circo con elefantes lo recorrió para demostrar que era seguro para cruzar de un lado a otro.

La zona se ha puesto muy de moda en los últimos años, sobre todo entre artistas . Los edificios del área han sido reconstruidos y han surgido numerosas galerías de arte. 
En DUMBO podemos disfrutar de una excursión con impresionantes vistas a la isla de Manhattan, y además, con multitud de puntos de fotos que encajan en Instagram – las ubicaciones que más utilizan los influencers de viajes -. Algunos de estos puntos son: el puente de Manhattan desde Washington Street, el carrusel del puerto, la playa… Por esto mismo, ¡no puedes dejar de fotografiarte allí!

Foto desde Washinghton Street al puente de Manhattan, en Nueva York

El Empire State: 360º de vistas sobre Nueva York

Nuestra Siguiente parada era el Empire State Building. Buscamos indicaciones de cómo llegar desde la zona en la que estábamos, pero la parada de metro que google maps nos señalaba no apareció… Debido a esto acabamos recorriendo el puente de Manhattan hasta Chinatown.

En el Empire State podrás adquirir entradas de diferente tipo. La normal te lleva hasta la planta 86, con acceso al mirador panorámico.

Además, durante el proceso de compra tienes la opción de subir hasta la planta 102, que cuando fuimos nosotros me hizo sentir como si hubiera caído en una tourist trap en toda regla, pero que durante 2019 ha estado en obras y ahora ofrece una panorámica asombrosa:
Planta 102 en Empire State (Click)

Por esta razón, y tras la reforma, si me plantearía subir a la 102. No obstante, la perspectiva desde la planta 86 es increíble, y podrás disfrutar de las vistas a la ciudad de los rascacielos desde cualquiera de los puntos cardinales.

La comida la hicimos en TURN TABLE CHICKEN JAZZ, y aprovechamos para descansar porque ese día llevábamos ya recorrida media ciudad y a las 18’30 era el encendido de luces de Byrant Park – al lado de la Biblioteca Pública-. Aprovechamos el tiempo para visitar la gran biblioteca, no sin antes ver que ya había gente guardando sitio desde las 16 horas.

Tree Lighting Skate-tacular y Kinky Boots

Obviamente no esperábamos nada tan espectacular como la del Rockefeller Center, pero la ceremonia estaba presidida por Allan Cumming – actor que a mi me sonaba por ser el Rondador Nocturno de X2-. El nombre del evento era TREE LIGHTING SKATE-TACULAR.

Mientras el presentador nos narraba un precioso y “nada típico” (ironic Mode on) cuento de Navidad, varios números de patinaje artístico eran llevados a cabo en la pista de hielo que habían colocado en la Winter Village de Bank of America. Ciertamente este encendido de luces es un evento recomendado si estás en la gran manzana en época navideña.

Ciertamente la temperatura había empezado a bajar pero aún teníamos una cita en “Price and Son”, una zapatería ubicada en el interior del Al Hirschfeld Theatre, al lado de Times Square. Allí es donde se desarrollaba la hilarante historia de Kinky Boots, un musical basado en hechos reales con música y canciones de Cindy Lauper.

Risas garantizadas de principio a fin en uno de los musicales de Broadway más divertidos. En la actualidad Kinky Boots ya no puede verse en Nueva York porque otro musical está en cartel en este teatro.

Y para ese día ya habíamos tenido bastante de la ciudad que nunca duerme. Como consecuencia del día tan ajetreado nosotros necesitábamos descansar y dirigimos nuestros pasos al hotel hasta el día siguiente.

Vista de Times Square con el cartel de Kinky Boots
Photo by Denys Nevozhai on Unsplash

Continúa en Nueva York en siete días V

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