Nueva York en 7 días II: Gospel en Harlem, brunch y decoración navideña

Día II : Harlem, Gospel y The Stonewall Inn

Viene de: Nueva York Día I.

Siguiendo las recomendaciones de varios blogs de viajes a Nueva York, el domingo lo comenzaríamos en Harlem. Nuestra intención era visitar alguna de sus iglesias y disfrutar con música gospel.

La mayoría de los blogs te recomiendan un par de iglesias que, aunque quizás hace algún tiempo si que daban la bienvenida a los turistas, en la actualizad, y seguramente quizás debido a la llegada masiva de gente a sus ceremonias, han cambiado su manera de proceder.

En la actualidad o:

  1. Restringen la entrada, permitiéndosela únicamente a sus feligreses  (sobretodo cuando solo tienen un servicio diario como nos pasó en The Abyssinian Baptist Church)
  2. Tienen un “donativo” obligatorio – que por lo general, usan para el mantenimiento de sus templos, y quizás, más cosas-.

En nuestro caso, y tras levantarnos a las 8’00 para estar a las 9’30 en la Abyssinian, y tras tenernos 10 minutos esperando en la recepción, el imbécil del conserje nos indica que debido a que solo tienen un servicio no se admiten turistas. Lo de imbécil es únicamente por tenernos esperando mirándole la cara durante 10 minutos, porque lo lógico sería haber hecho la indicación en el momento que nos vio entrar.

Decidimos dar un paseo por Harlem en dirección a The Harlem Studio Museum solo para encontrárnoslo cerrado. Permanentemente. Mientras cambian de ubicación. La aplicación guía no estaba actualizada con esto tampoco…

En nuestro paseo encontramos varias iglesias con servicios a las 11. Algunas de ellas anunciaban la obligatoriedad del donativo, otras no.

Tras caminar un poco más nos encontramos con la Church of St. Joseph of the Holy Family.

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Gospel, por fin.

Entramos con normalidad al servicio, y nos sentimos bienvenidos en todo momento. Había más españoles en el recinto, y lamentablemente NOS HACEMOS NOTAR. Los españoles somos turistas que no pasamos desapercibidos. Me explico: Había un bautizo. Los feligreses daban ese día la bienvenida a su iglesia a un nuevo miembro… Y uno de nuestros paisanos no dudó en inmortalizar la entrada de los padres y el bebé hasta que le llamaron la atención. ¿Hola? ¿Es, de verdad, necesario que te digan que no grabes a un niño que no es de tu familia? Es que no lo conoces de nada…

Cuando llevábamos ya 20 minutos de ceremonia otro grupo de gente – que tenía toda la pinta de ser la madre patria también – se levantó, y de manera poco discreta, las 6 personas que lo componían abandonaron el templo.

Una misa gospel es una ceremonia religiosa, no un concierto. Respeto ante todo.

Me pareció mal. No habían pasado el cepillo. Lo recaudado seguramente iba destinado a la reparación de las reformas – que eran visibles – que estaban llevando para mejorar la iglesia. Este donativo no era obligatorio – por lo que podías donar la cantidad que tu quisieras. Después hubo otra colecta para los sin techo.

Me pareció mal también porque no esperas al final de la misa, y te levantas causando malestar a gente que te ha abierto sus puertas amablemente. Además, haber aportado algo en la colecta, por poco que fuera, era lo mínimo que podía hacerse en una de las iglesias en las que los turistas aún éramos bienvenidos.

Tras esto, y un par de cosas más, uno acaba entendiendo que los templos más recomendados por blogs y guías de viaje a Nueva York hayan decidido cambiar sus normas en lo referente a la aceptación de no feligreses a sus misas.

Retomando el tema del gospel, independientemente del grado de creyente/ practicante que tengas, la misa se disfruta. La experiencia es muy recomendable. Yo personalmente me sentí agradecido de haber disfrutado de la ceremonia en su totalidad (y no solo, en contra de lo que se pueda pensar, del aspecto musical).

Al terminar la ceremonia el párroco despedía uno a uno a los asistentes, agradeciéndoles haber estado en la misa. Fue una sensación bonita y acogedora.

New York St. John Cathedral

Tras esto nos dimos una vuelta por el barrio. Vimos varios de esos típicos autobuses escolares amarillos, la catedral de San Juan el Divino y nos tomamos un café mientras decidíamos que seguir haciendo con el día tan húmedo que había salido.

Habíamos quedado para hacer brunch Mexicano con Carlos y Alex en la zona de West Village, cerca de “Stonewall Inn”

Tras una opípara comida y varias margaritas en The Taco Shop dimos una vuelta por el barrio, y Carlos y Alex nos hablaron de los lugares para salir en la zona gay de NY- además del ya mencionado StoneWall Inn.

Con el día lluvioso que había no apetecía hacer mucho más en el exterior, por lo que cogimos dirección a Central Station.

La Galería de los Susurros de la Estación Central

La Grand Central Station es, además de un importante elemento en lo referente al transporte para los Neoyorkinos, un atractivo turístico por su aspecto arquitectónico.
Tanto el exterior como el interior están plagados de detalles que nos sonarán de haber visto cientos de veces  en películas o series.
Sin embargo, una curiosidad de esta estación es la Whispering Gallery, o galería de los susurros.

Aunque parecen paredes normales, si os colocáis dos personas en extremos opuestos podréis mantener una conversación sin que la gente de vuestro entorno se entere.

Galeria de los Susurros en la estación central

El árbol de Rockefeller Center

Por la fecha habíamos llegado un poco tarde para ver el espectacular encendido del árbol de Navidad de Rockefeller Center. Sin embargo, aunque no hubiera ceremonia el árbol y la decoración del entorno bien ser merecen un buen rato de vuestro tiempo.

árbol de navidad de Rockefeller Center

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